EL TRABAJO Y LA SALUD: INTRODUCCIÓN.
La relación del hombre con el medio que le rodea tiene varias facetas y una de ellas es el trabajo.
El trabajo es una actividad humana encaminada a conseguir el desarrollo mental y social del individuo, mejorando su calidad de vida y generando una satisfacción personal.
Junto a esa influencia positiva sobre la salud, existe otra negativa, ya que la ejecución de un trabajo implica la posibilidad de que nuestra salud sufra daños debido a las diversas condiciones en las que se desarrollan ciertas actividades laborales.

Para prevenir los riesgos que pueden generar estas actividades, tendremos que tener en cuenta una serie de conceptos que a continuación detallamos.
CONCEPTOS GENERALES
La Salud
Según la Organización Mundial de la Salud (O.M.S.), la salud se define como el estado de completo bienestar físico, mental y social y no solamente como la ausencia de enfermedad.
Si relacionamos esta definición con lo expuesto en el punto anterior, resulta evidente que el trabajo y la salud están estrechamente vinculados.
Partiendo de esta base, consideraremos salud laboral a aquella cuya finalidad sea la de fomentar y mantener el más alto nivel de bienestar físico, mental y social de los trabajadores de todas la profesiones, prevenir todo daño a la salud de éstos a consecuencia de las condiciones de trabajo, protegerles en su empleo contra los riesgos para la salud y colocar y mantener al trabajador en un empleo que convenga a sus aptitudes psicológicas y fisiológicas.
RIESGO LABORAL
Como hemos comentado con anterioridad, la ejecución de una actividad laboral puede degenerar en una serie de daños, como pueden ser enfermedades, patologías o lesiones sufridas con motivo u ocasión del trabajo. Es decir, existen una serie de riesgos laborales.
Se entenderá como riesgo laboral a la posibilidad de que un trabajador sufra un determinado daño derivado del trabajo.
Para calificar un riesgo desde el punto de vista de su gravedad se valorarán conjuntamente las probabilidades de que se produzca el daño y la severidad del mismo.
Se considerará riesgo laboral grave e inminente si aquel cuya probabilidad de que ocurra en un futuro inmediato sea alta y suponga un daño grave para la salud de los trabajadores.
Para hacer frente a estos riesgos, se dotará al trabajador en un equipo de protección individual, que será aquel destinado a protegerle de uno o varios riesgos que puedan amenazar su seguridad o su salud en el trabajo. |